El pollo, una de las bases para una dieta sana

Estar en forma es cuestión de dos cosas: hacer ejercicio regularmente y mantener una dieta saludable. Y ahí es donde entra en juego el pollo, uno de los alimentos más saludables que no debería faltar en ninguna dieta. Pero, ¿cuáles son realmente sus beneficios?

Se trata de una carne muy baja en grasa y rica en proteínas y aminoácidos, lo que la convierten en una gran fuente de energía. Nuestro sistema inmunológico se beneficia de su consumo gracias a su aporte de hierro. Por otra parte, su contenido de fósforo también es una gran ayuda para el cerebro.

El pollo es una fuente natural de vitamina B1, la encargada de cuidar el correcto funcionamiento del sistema nervioso y el corazón. Además también nos nutre de ácido fólico con el que nuestro organismo se enfrenta a enfermedades cardiovasculares.

La forma más saludable de consumirlo, frecuentemente indicada en dietas de adelgazamiento, es a la plancha, evitando las partes con más contenido graso como la piel.

La cantidad de pollo diaria recomendada para un adulto está entre 300 y 400 gramos, pudiendo aumentar hasta 500 en el caso de un deportista con alto desgaste físico. A pesar de todos los beneficios que el consumo de este ave supone para nuestro cuerpo ninguna dieta debe basarse únicamente en la proteína del pollo. Lo ideal es variar y consumir verduras, otras carnes, pescados, huevos…

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